Le Marseillois

No se como empezar este post sobre mi viaje a Marsella, así que empiezo por el final. Otra vez en el avión, escuchando las interminables explicaciones de la azafata, que nos explica en ingles, en francés y en alemán, ¿o flamenco?- no lo se – todas las medidas de seguridad y lo buena que es la compañía Brusells Airlines…

En Marsella, ha hecho un viento terrible los dos primeros días, menos mal que hoy amaneció soleado y tranquilo.

Es mi primera vez en Marsella y ya se me ha hecho familiar.

El aeropuerto esta muy lejos de la ciudad, Marignane, así que después de llegar a la terminal de low cost mp2 con Ryanair, y recorrer los cinco minutos exteriores hasta el “hall1”, me he cogido el bus-shuttle-navette hasta el centro de la ciudad, “gare st charles”. Es una estación intermodal completa, donde te bajas del bus, y coges un tren normal, el tgv, o el metro hasta el centro.

Yo cogí el metro. Para ir al Vieux Port, donde tengo el Hotel ( Tonic Hotel) y donde es la reunión (Club de Vieux Port), cojo el metro linea 1 dirección “le timone” y me bajo en la segunda parada, llamada Vieux Port. En Marsella hay dos líneas de metro que se cruzan a la altura de la gare st charles. Cuesta 1,70€, que sumados a los 8,50€ del bus aeropuerto son mucho menos q los casi seguro 70 euros q te cobrara un taxi_4taxi. Aunque eso si, me he quedado con las ganas de revivir las experiencias que se viven en la saga de películas TAXI, TAXI 2, …, TAXI N y demás.

La cena en una goleta española, construida en 1920 en Valencia, (Le Marseillois) que esta atracada en el muelle del Vieux Port. Desde allí se puede hacer una excursión hasta la islas del archipielago de Frioul, donde se desarrolla (Isla de If )parte de la historia narrada por Alejandro Dumas en “El Conde de Montecristo”. Volviendo a la cena, bastante rico el foie fresco y especialmente el pescado fresco y limpio de espinas, preparado al vapor. Es una especie de lubina, en francés algo q suena como “lu..”. ( Mirando en el babylon se escribe “loup”)

El vino blanco de A.C. Cassis, muy rico. El tinto, Cotes de Rhone, bueno para tomarnos el queso, pero mas normal.

La charla con Jean Francois muy entretenida. Es un ship broker a punto de jubilarse y la empresa ya la fundo su padre hace hoy mismo 130 años, que ya son años para una empresa. Su socio Pierre, ha sido practico del puerto, habla español correctamente y ama Barcelona. La verdad es que Barcelona es una de las ciudades mas atractivas para los europeos. Probablemente será la ciudad española con un índice mayor de creatividad ( talento + tecnología + tolerancia ).

Además del viejo puerto, Marsella tiene el gran puerto de Fos, donde desde el ano 68 se desarrolla la actividad comercial, que mueve una cantidad superior a 100 millones de toneladas, mas de doce veces el tráfico del Puerto de Santander.

Termino con Marsella, aunque para los amantes del esquí – Inma incluida- , recordarles que Marsella es un aeropuerto ideal para acercarse a esquiar a la zona de los Alpes del Sur, que no es alpdhuez ó Vall de Isere, pero esta muy bien. Aunque pensándolo mejor lo dejamos para el año que viene, por que una “familiuca” creo que ha terminado, esta semana, con toda la nieve de los Alpes.

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